9 ago 2010

Sol De Medianoche: El arrebato de la persona amada puede doler como mil punzadas en el pecho

Capítulo 1 : Pesadilla y Temores
Sombrío, desolado, lúgubre y tenebroso. Así era el bosque en el que me encontraba.
Aún no me explicaba que hacía ahí, en un lugar donde los árboles carecían de vida y color; donde los pájaros eran pequeños, escurridizos, de mirada tétrica y esclavizante.
Pero en este bosque, cerca a la parte donde yo me encontraba, había un lago muy peculiar, pues su agua era negra. Además, este lago conducía a un acantilado.

Me encontraba completamente sola hasta que sentí un cálido aliento cerca a mí rostro. ¡Era Jake!, un amigo de la piel casi tan traslucida como las nubes, de cabello rizado y rubio, casi del color del oro puro.
Recordé de inmediato lo mucho que me gustaba y que con él era con el único con el que me sentía segura, incluso en las más peligrosas situaciones.
En ese momento, Jake era una luz en plena obscuridad, una única estrella en una noche nublada, un sol de medianoche.

Jake me ordenó que corriera lo más rápido posible - ¡Corre Reven! ¡Corre! - exclamó. Yo tenía dudas sobre por qué me decía eso.
Pero luego apareció entre los árboles Gabriel, un amor del pasado que me arrebataron irrevocablemente. Gabriel se colocó en posición de ataque hacia Jake, quien me empujó al acantilado, pero solo para salvarme la vida.
Yo caí en el agua obscura y siniestra. Intentaba desesperadamente ir a la superficie, pero me era imposible, ¡Había algo que lo impedía!.
Sentía que ya no podía respirar y sabía que no viviría más que unos insignificantes segundos.
Sentía que me desvanecía, pero en mi mente había una única cosa que cruzaba - ¡Gabriel!, ¡Gabriel!, ¡Gabriel!. Lo último que puede decir en mi sibconsiente fue: Adiós, te amo.

Me levanté con gritos que desgarraban mi garganta y comenzé a jadear desesperadamente. Sacudí mi cabeza para ordenar mis ideas y volver al mundo real...¡Dios, todo había sido una pesadilla!.

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