Me acordé que aún tenía ese correo guardado, así que copié el texto y lo puse en esta entrada. ¡Claro!, tengo que admitir que todo el crédito es de esta amiga mía : Mey Lin.
Esto es lo que ella escribió :
Nunca podré olvidar sus simples, pero hirientes palabras que destrozaron mi alma, que la hicieron añicos hasta que desaparezca por completo; "te quiero muchísimo, pero no como tu a mí", " discúlpame, pero amo a otra".
Era más hiriente que mil puñaladas en el pecho, más hiriente que el desgarro de mi corazón en carne viva.
Cada palabra que me decía era la más educada forma que hubiera podido haber pero yo igual entendía su verdadero significado: NO TE QUIERO.
Recuerdo claramente como mis ojos se llenaron en lágrimas al decirme esto. Quise ser fuerte pero no pude evitarlo.
Salí del messenger con esas palabras en mi mente, recorrí los pasillos de mi casa tambaleándome por las paredes, fui al baño (por suerte estaba sola en mi casa) para borrar de mi rostro las lágrimas que enrojecían mis ojos.
Mis torpes pasos me llevaron a un charco que había dejado caer y resbalé cayéndome arrodillada y con la mejilla recostada en la mayólica de la pared. Destrozada, sin alma, intenté levantarme pero las piernas me temblaban y no respondían a mis súplicas.
Luego recuerdo que se me nubló la vista gracias a las malditas lágrimas que recorrían mi rostro y me quede profundamente dormida.
El timbre de mi móvil que estaba en mi bolsillo de la casaca me despertó. Torpemente dirigí mi mano para recogerlo y vi que la llamada no tenía número procedente y cuando fui a contestar...cortaron.
El timbre de mi móvil que estaba en mi bolsillo de la casaca me despertó. Torpemente dirigí mi mano para recogerlo y vi que la llamada no tenía número procedente y cuando fui a contestar...cortaron.
Sea lo que haya sido, quería que me levantara y que no me deje vencer por la depresión que me consumía por dentro.
Con los últimos esfuerzos que me quedaban, me conduje hasta mi habitación, donde me recosté débilmente sobre mi cama, encogiendo mis piernas para luego abrazarlas; era lo único que quedaba de mí. Las lágrimas no dejaban de recorrer mi rostro y me sumergía cada vez más en mis pensamientos, tristes y fríos pensamientos.
Con los últimos esfuerzos que me quedaban, me conduje hasta mi habitación, donde me recosté débilmente sobre mi cama, encogiendo mis piernas para luego abrazarlas; era lo único que quedaba de mí. Las lágrimas no dejaban de recorrer mi rostro y me sumergía cada vez más en mis pensamientos, tristes y fríos pensamientos.
Tengo que admitir que Mey tiene un gran talento para la escritura.
Desde este blog, te mando un besote Mey Lin, ¡Te quiero mucho!
Bueno, para que mi otra mejor amiga no se ponga celosa, también le voy a mandar un gran beso y decirle que las quiero a las dos por igual ... ¡Te quiero Aracelly!
Muchas gracias,reiteradamente te agradezco por ser la persona que me inspiró
ResponderEliminarhay gracias!! .. pero tengo q confesar qtu tambien me has inspirado MUCHAS VECES
ResponderEliminarTKM